Preceptos Beauchamp y
Childress
Antecedentes.
Se
considera que el concepto de bioética nace en Seattle, a comienzos de los años
sesenta, al crearse un comité no médico para decidir quiénes tenían preferencia
para hemodiálisis.
En 1970, se acuña el
término bioética por el oncólogo norteamericano Potter. En 1974, el Congreso de
Estados Unidos crea una comisión para elaborar directrices éticas y proteger los
derechos de las personas que participaban en estudios de investigación. En 1978,
aparece el Informe Belmont, uno de los
primeros documentos
escritos sobre bioética, en el que se reconocía la autonomía, la práctica
profesional beneficente y la justicia. En 1979, Beauchamp y Childress introducen
el concepto de no maleficencia.
Principios de la
bioética.
Principio de
autonomía: es la obligación de
respetar los valores y opciones personales de cada individuo en aquellas
decisiones básicas que le atañen.
Principio de
beneficencia: es la obligación de
hacer el bien.
Principio de no
maleficencia: es el respeto de la integridad del ser humano, lo que se hace cada
vez más relevante ante los avances
técnico-científicos.
Principio de
justicia: es el reparto
equitativo de cargas y beneficios en el ámbito del bienestar vital,evitando la
discriminación en el acceso a los recursos
sanitarios.
Papel de los
ginecólogos y obstetras. Procurar el acceso equitativo a los servicios de salud
de la mujer,independientemente de edad, raza, estado civil, socioeconómico o
religioso, reconociendo que los derechos sexuales y reproductivos hacen parte
integral de los derechos humanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario